SEMINARIO 2021 - CANARIAS (TENERIFE-LAS PALMAS)
MEJORA DEL MANEJO DEL RIEGO Y LA FERTIRRIGACIÓN EN CULTIVO DEL TOMATE DE INDUSTRIA.
Autores: Salvatierra Bellido, B.; Jarén Morilla, C.; López Rodríguez, M.
Materias: dosis de agua, abonado sostenible, nitrógeno, abonado de fondo
El cultivo del tomate para industria es un cultivo de manejo intensivo pero en extensión representa una escala similar a cualquier cultivo herbáceo extensivo de regadío de Andalucía. Su producción en Andalucía está concentrada en las provincias de Sevilla y Cádiz. Se produjeron en 2020, 707 millones de kg en 6751 ha, con un rendimiento medio de 104 t/ha. Datos que han mejorado en el 2021 ya que entonces la campaña fue complicada (enfermedades en primavera) con un 25% menos de lo esperado. Este cultivo, con un ciclo de 120 días, parte de plantas generadas en semilleros y se maneja en su mayoría con riego localizado y fertirrigación. Sobre esta premisa y considerando el tomate de industria, dentro del catálogo de cultivos del Bajo Guadalquivir, como uno de los más tecnificados y con manejo más intensivos, se ha perseguido en dos años mejorar la sostenibilidad económica y ambiental del cultivo optimizando el manejo combinado del riego y la fertirrigación. Para ello, en una primera fase y para el año 2020 se puso en marcha un ensayo experimental para determinar el mejor manejo de dosis de riego y abonado, combinando dos tratamientos de riego y dos tratamientos de abonado. En estos tratamientos y para ambas prácticas, se incluyeron el manejo convencional del sector (muy representativo ya que todos los agricultores están asesorados por un mismo cuerpo de técnicos con recomendaciones similares) y el sostenible, consistente en adaptar las aplicaciones de abonado y riego a la demanda diaria del cultivo. Por tanto, el objetivo de esta actividad fue de determinar la variación de la productividad del agua y el nitrógeno a través de un manejo más sostenible del cultivo, con respecto al manejo tradicional de la zona y valorar las consecuencias de la interacción entre las prácticas de riego y abonado. Los resultados obtenidos en el ensayo experimental del 2020 fueron muy relevantes. Con reducciones de nitratos considerables y una pequeña variación del aporte de agua consiguieron incrementos en la producción en torno al 25%. Estos logros consolidados, recogieron de manera colateral conclusiones varias en lo que respecta al manejo del cultivo, como son que: Un uso racional de los recursos agua y abonado pueden mejorar la eficiencia de su manejo y obtener mejores producciones a las convencionales; El estudio de la dinámica del suelo determinan el manejo del riego y las prácticas de abonado; La frecuencia de aplicación de la fertirrigación así como el manejo de la misma a lo largo de los episodios de riegos son factores definitorios para una buena nutrición del cultivo y el seguimiento por imágenes satélites de los cultivos tienen un gran potencial. Por tanto, la consolidación resultados tan ventajosos desde el punto de vista de la sostenibilidad del cultivo, hace muy necesario seguir trabajando en estas líneas para otros cultivos.