SEMINARIO 2021 - CANARIAS (TENERIFE-LAS PALMAS)
VIRUS QUE INFECTAN HORTALIZAS A TRAVÉS DEL SUELO.
Autores: García-García, M.C.; Ruíz García, L.; de Cara García, M.; Janssen, D.
Materias: virus, hortalizas, suelo, contacto, raíces, Olpidium
Los cultivos hortícolas bajo abrigo desarrollados en la provincia de Almería ocupan más de 30.000 ha., y se cultivan mayoritariamente en suelo. La desinfección de suelos es una práctica cultural generalizada y necesaria, sobre todo cuando en ciertas ocasiones, se practica el monocultivo. Un menor rendimiento e infecciones aisladas o mixtas de determinados patógenos de suelo son las causas fundamentales para acometer una desinfección de suelo. La solarización, pura o mixta con algún producto químico, es el método de desinfección más utilizado, siendo la frecuencia habitual de su práctica cada año o cada dos años. Algunos insectos, nematodos, hongos, bacterias y virus son fitoparásitos que afectan a la producción de nuestras hortalizas y pueden desarrollar su ciclo vital, total o parcialmente en el suelo. Este trabajo consiste en una recopilación descriptiva de los virus de hortalizas trasmitidos por suelo y presentes en la horticultura de Almería, pudiéndose diferenciar, por su modo de transmisión, los virus por contacto con raíces infectadas o con la propia matriz del suelo y aquellos cuyo vector es un hongo, mayoritariamente del género Olpidium. Entre los virus que se transmiten por contacto con el suelo o con raíces enfermas se encuentra el género Tobamovirus, compuesto por virus que afectan fundamentalmente a solanáceas, tales como ToMV, ToBRFV, PMMoV, TMGMV y también a cucurbitáceas, como CGMMV; persiste en el suelo TBSV, del género Tombusvirus; SBMV, del género Sobemovirus, realizan su transmisión, además, por polen y PepMV, del género Potexvirus, cuya transmisión también está descrita a través de abejorros. Diferentes especies fúngicas de suelo del género Olpidium están descritas como vectores de virus de hortalizas, tales como O. bornovanus para MNSV y CLSV, O. brassicae para TNV. El uso de semillas exentas de virus y/o desinfectadas, el empleo de cultivares y patrones de hortalizas resistentes, la aplicación de soluciones desinfectantes para útiles de trabajo, sustratos sanitariamente aptos y la desinfección de suelo con técnicas respetuosas, son métodos de control indispensables para mantener la sanidad de nuestros cultivos respecto a enfermedades transmitidas por suelo.