SEMINARIO 2021 - CANARIAS (TENERIFE-LAS PALMAS)
ESTUDIO DEL MANEJO DEL RIEGO EN EL CULTIVO DEL BONIATO.
Autores: Jarén Morilla, C.; López Rodríguez, M.; Salvatierra Bellido, B.
Materias: Necesidades hídricas; restricciones de agua
El boniato es un alimento cada vez mejor valorado en Europa por sus características nutricionales y su versatilidad en los distintos usos en la gastronomía. Aun así, en España el consumo de este producto es de unos 400 gramos per cápita y año, a diferencia de los países latinoamericanos o incluso Portugal, donde su consumo llega a los 2 kg. La apuesta por este cultivo ha permitido que experimente hasta 2017, un aumento del 30% de dicho producto, ralentizando la expansión bajo la previsión de un 10% anual a partir de entonces. En la zona del bajo Guadalquivir, especialmente en la comarca Costa Noroeste de Cádiz se considera un cultivo ya consolidado sobre el cual se ha apostado realizando considerables inversiones tanto en campo como en las centrales de recepción del mismo al incorporar mayor capacidad con el objetivo de satisfacer la demanda de boniato más allá de su fecha recolección que concluye entorno a diciembre. De esta forma, se puede atender a dicha demanda hasta el mes de marzo.
El cultivo del boniato está cambiando su modelo de agricultura, inicialmente fue un cultivo hortícola al aire libre en pequeñas explotaciones y actualmente su manejo está pasando a ser a un cultivo extensivo de regadío mecanizado. Aunque se trata de un cultivo sensible al encharcamiento, requiere de una cantidad de agua importante para su cultivo que cobra especial importancia en momentos decisivos de su ciclo como puede ser el enraizado de la planta.Al ocupar los meses de máxima demanda evapotranspirativa, se requiere perseguir el objetivo de determinar las necesidades de riego potencial y probar estrategias de riego deficitario para evaluar el impacto productivo en el cultivo. Las restricciones de agua para la agricultura se están siendo cada vez más frecuentes en la zona del bajo Guadalquivir. La disponibilidad de agua embalsada de la zona ha disminuido un 20% en los últimos 10 años. Dicha situación y el hecho de que el boniato sea un cultivo relativamente reciente en la zona hace necesario el estudio de las necesidades hídricas del mismo para así poder optimizar el agua como recurso, propiciando de este modo una garantía de sostenibilidad del cultivo.