SEMINARIO 2017 - MURCIA
MANEJO DEL CULTIVO DE CALABACÍN EN INVERNADERO CON DIFERENTES NIVELES DE HUMEDAD EN SUELO. INFLUENCIA SOBRE EL DESARROLLO DE PATOLOGÍAS.
Autores: Baeza Cano, R., Cánovas Fernández, G., Alonso López, F., Contreras París, J.I.
Materias: Cucurbita pepo, riego, electrotensiómetros, oidio, podredumbre
La mayor superficie de cultivo bajo invernadero de calabacín se desarrolla en el sureste de España, en zonas áridas, donde la disponibilidad de recursos hídricos es limitante. El uso de tecnologías que permiten controlar el nivel de humedad del suelo ayudan a mejorar la eficiencia en el uso del agua. Una de estas tecnologías es el empleo de electrotensiómetros para la activación automática del riego. Con una adecuada gestión de los electrotensiómetros es posible mantener los niveles de humedad del suelo dentro de unos rangos preestablecidos. El manejo del riego influye en el desarrollo vegetativo y la evapotranspiración del cultivo (ETc). Los niveles ETc afectan a las condiciones medioambientales del entorno de las plantas, especialmente en lo que se refiere a humedad ambiente, que puede influir en el desarrollo de algunas patologías del cultivo.
Las condiciones más favorables para el desarrollo de la podredumbre blanda (Erwinia carotovora) se alcanzan con elevados niveles de humedad ambiental. En cambio el oidio de las cucurbitacesas (Sphaeroteca fuliginea) encuentra su optimo con una humedad relativa del 70% y su propagación, a diferencia de otros hongos parásitos, se ve favorecida por una mayor aireación en el cultivo. El objetivo de este trabajo ha sido determinar la influencia del nivel de humedad del suelo sobre el desarrollo de dos de las principales patologías detectadas en cultivo de calabacín en invernadero: Erwinia carotovora y Sphaeroteca fuliginea. El ensayo se realizó en el centro IFAPA La Mojonera (Almería), en cultivo de calabacín bajo invernadero en ciclo de primavera. Se establecieron tres tratamientos correspondientes a diferentes niveles de humedad de suelo. La determinaciones realizadas fueron: biomasa del cultivo, consumo de agua, porcentaje de plantas afectadas por Sphaeroteca fuliginea (oídio) y grado de afección de las mismas en función de la posición relativa de las hojas (apical, media y basal), y número de plantas muertas por Erwinia carotovora (bacteriosis) al finalizar el ciclo de cultivo.