SEMINARIO 1998 - VALENCIA
Respuesta a la poda de diversos cultivares de melón tipo Piel de Sapo en cultivo al aire libre.
Autores: Duque Vallejo, Andrés; Hoyos Echevarría, Pedro; Molina Vivaracho, Sotero
Materias: Ensayos de variedades; Manejo del cultivo; Melón; Poda; Producción agrícola
El ensayo se realizó con cinco cultivares de melón, tres de ellos híbridos Fi (Sancho, Imara y Toledo), y dos de semilla producida por un agricultor (Piel de Sapo y Rekes), en los que se pretendió comprobar la respuesta ante la poda, tanto desde el punto de vista productivo como de calidad.
En general se comprobó que los cultivares híbridos presentaban una respuesta positiva si eran podados, no ocurriendo lo mismo con los cultivares no híbridos en los que la poda producía disminución de la producción.
La mayor producción se consiguió podando el cultivar Toledo (4,43 kg/m 2), aunque no superó estadísticamente al cultivar Sancho también podado. El cultivar del que se obtuvo más melones por m2, fue Imara cuando fue podado, pero los melones eran de menor tamaño.
El mayor peso unitario lo alcanzó el cv. Toledo con poda. No se encontraron diferencias entre podas en la longitud y en el perímetro medio unitario, pero si entre cultivares. El cultivar que produjo melones de mayor tamaño fue Toledo, correspondiendo los melones más pequeños a los cultivares Imara y Piel de Sapo.
Debido a la climatología adversa en el mes de julio, el cultivo no se desarrolló hasta que aumentaron las temperaturas tanto diurnas como nocturnas (mínimo de 15 °C). Por lo tanto, la recolección se inició más tarde (aproximadamente 20 días) que otros años.
No obstante, con la poda se consiguió adelantar la recolección 8 días.