SEMINARIO 2018 - CANTABRIA (MURIEDAS)
EFECTO DE LA UTILIZACIÓN DE UN FERTILIZANTE ORGANOMINERAL PELETIZADO SOBRE LA PRODUCCIÓN Y CALIDAD DE FRUTO EN CULTIVO DE CALABACÍN.
Autores: Baeza Cano, R.; Cánovas Fernández, G.; Contreras París, J.I.
Materias: abonado de fondo, fertirrigación, invernadero, enarenado
La horticultura intensiva bajo invernadero desarrollada en el sureste español se ha caracterizado por incorporar equipos de fertirriego de alta tecnología, que permiten controlar con relativa precisión los equilibrios fertilizantes aplicados. La incorporación de tecnología ha generado una modificación de las pautas de trabajo en la labor de fertilización, desapareciendo casi por completo los abonados de fondo en detrimento del fertirriego. Esta situación y el incremento continuo de los precios de los fertilizantes en los últimos años está motivando que se replantee la situación y se busquen alternativas a los fertilizantes solubles de síntesis. Una de las alternativas sería el empleo como fertilizantes de fondo de compuestos órgano-minerales. En este contexto se ha planteado el presente trabajo con el objetivo de comprobar la eficacia de los abonos órgano-minerales como alternativa a los fertilizantes químicos de síntesis en la horticultura bajo abrigo.
El ensayo se realizó en un invernadero tipo “parral de raspa y amagado” de 1.000 m2 con ventilación natural (ventanas laterales y cenitales manuales), suelo enarenado y riego por goteo con cabezal de fertirrigación automatizado con control de pH, CE y equilibrio de fertilizantes. La experiencia se desarrolló en un cultivo de calabacín. Se establecieron tres tratamientos:
- T1: Formulación órgano-mineral 6-4-12 complementada con fertirrigación estándar reducida un 50 %. Se han aplicado 273 g.m-2 de formulación órgano-mineral.
- T2: Formulación órgano-mineral complementada con fertirrigación estándar reducida un 25 %. Se han aplicado 136 g.m-2 de formulación órgano-mineral.
- T3: Tratamiento control. Fertirrigación estándar.
Los resultados obtenidos mostraron que la formulación órgano-mineral aplicada como fertilizante de fondo puede ser una alternativa eficiente, en un cultivo de calabacín en invernadero, para sustituir parcialmente a los fertilizantes químicos de síntesis.