SEMINARIO 2011 - ASTURIAS (GIJÓN)
INFLUENCIA DEL INJERTO Y DEL TIPO DE PODA EN LA PRODUCCIÓN Y CALIDAD DE PEPINO cv. TRITÓN.
Autores: Pedro Hoyos Echevarría, Sotero Molina Vivaracho, Ada Molina Pertíñez y Ruth Pérez Rodríguez
El empleo de portainjertos resistentes a los problemas que plantea el suelo se presenta como una de las alternativas con mayores posibilidades de futuro en zonas donde las condiciones climáticas hacen difícil la implantación de otras alternativas a la desinfección, como el vapor de agua, biofumigación, solarización o cultivo sin suelo (Hoyos, 2007).
El injerto es una técnica poco contaminante (De Miguel et al, 2007), que responde a un doble objetivo: aislar a la planta sensible del riesgo de enfermedad y mantener, e incluso mejorar, el valor agronómico de la variedad (Érard y Odet, 2008). Pero puede tener además otros objetivos como cambiar ciclos de cultivo, adelantar o atrasar plantaciones, incrementar la producción, mejorar la calidad y aprovechar mejor la planta. Con el fin de conseguir este último objetivo, las plantas se podan a 2 o más brazos, puesto que al podar a más de un brazo se reduce la densidad de plantación y con ello el coste en plantas en el cultivo. Lo habitual es conducir a 2 brazos conseguidos al despuntar la yema terminal, pero esto suele entrañar un retraso en la producción, Dentro de estas alternativas, una que no entraña pérdida de precocidad aunque sí cierto desequilibrio entre brazos, es mantener el tallo principal y conseguir el segundo a partir de uno de los laterales.
En este ensayo se pretende comprobar la respuesta del cultivar “Tritón” cuando es injertado y ver si el tipo de poda mencionado anteriormente llamado sin pinzar, es decir, dejando un brote lateral, influye sobre la producción y la calidad. Los portainjertos empleados han sido: Harry, Azman y Strongtosa.