SEMINARIO 2001 - CASTILLA-LA MANCHA (ALMAGRO)
La investigación y la experimentación hortícola en Castilla-La Mancha.
Autores: Gutiérrez López, Miguel ; Macúa González, Juan Ignacio; Merino Igea, Francisco Javier
Materias: Aragón; Comunidad Foral de Navarra; Ensayos de variedades; La Rioja; Producción agrícola; Tomate
La Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha ocupa una superficie de 99.226 km2 siendo la tercera en porcentaje respecto a su extensión y representando un 15,7% respecto al resto de España. De la superficie total que posee la región más del 94% son productivas y cerca de un 56% están dedicadas al cultivo; los pastos el 33,8% y el resto a silvicultura. La población activa en el sector agrario está distribuida de la siguiente manera por provincias: Guadalajara 11,6%, Cuenca 33,8%, Toledo 18,1%, Ciudad Real 20% y Albacete 20,9% representando en el conjunto un 20,88% superior a la media nacional. Dentro de la distribución de la tierra se contabilizan 151.602 fincas productivas, de las que 149.447 disponen de SAU representando un 10,9% del total, indicando que la propiedad está generalmente muy fragmentada aunque existen grandes latifundios en provincias como Albacete, Toledo, Ciudad Real y la zona Sur de Toledo que representa el 27% con predios de más de 250 ha y alguna en Guadalajara y Cuenca. En estos momentos la tendencia es a un mayor agrandamiento de las mismas, independientemente de la forma que se trabaje (propiedad, arrendamiento, etc.).
Por la utilización del suelo, cabe distinguir dos grandes grupos: por un lado se sitúan de forma mayoritaria con 2.585.553 ha los cultivos de secano y por otro los de regadío con 375.826 ha. En la distribución de los cultivos se pueden distinguir: herbáceos con 2.020.009 ha de las que son regadas, 375.876 y leñosos con 883.260 ha de secano y 39.226 ha de regadío. En cuanto a las formas de producción, hay que distinguir secano y regadío, significándose que entre las últimas las producciones y la rentabilidad hacen que existan posibilidades de realizar mejoras en el sistema de cultivo, como diversificar el número de especies. Entre ellas destaca el grupo de las hortícolas con las que se genera, además un importante valor añadido en mano de obra familiar y asalariada. Dicha superficie está repartida en 38.241 granjas, arrojando una superficie media de 9,82 ha, no obstante esta media no ofrece una realidad sobre el terreno pues existen algunas grandes explotaciones dedicadas en su mayor parte a cultivos extensivos como maíz, girasol, remolacha y algunas industriales.
Estos cultivos empiezan a ser cuestionados en algunas zonas por su pérdida creciente de rentabilidad (costes de producción, problemas fitosanitarios), consumo de agua, etc., pudiendo tener en parte algún sustitutivo, transformando su alternativa, intercalando cultivos hortícolas industriales (maíz dulce, espinaca, guisante, judía verde, coliflor para congelado, tomate concentrado) o para su uso en fresco como cebolla, coliflor y otras brásicas. En este tipo de cultivo para transformado, las especies que se cultivan tienen en su mayoría programado su ciclo, facilitando las firmas comerciales la variedad a cultivar, así como las técnicas de cultivo, estableciéndose contratos con los productores, un handicap que puede tener su difusión para el que se necesitan o bien grandes superficies o grandes zonas regables; sin embargo, la mayoría de la superficie regada se encuentra muy repartida, lo que se denominan explotaciones familiares, oscilando entre las 3 y 20 ha. Éstas asimismo en su mayoría cultivan los productos clásicos como maíz, remolacha y patata, intercalando como alternativa cereales (trigo, cebada) y girasol.
En los años 70 y 80, la patata constituía la hortaliza por excelencia siendo después de la remolacha azucarera la especie de más superficie en regadío. Esta solanácea se consideraba como cultivo social empleando mucha mano de obra en la recolección y manipulación. En total se estiman en unas 10.000 ha las cultivadas con unas 210.000 T de producción, de ellas el 10% aproximadamente en secano. Esta hortaliza podría tener una alta cota de participación con la especialización del sector utilizando cultivares demandados por el consumidor, como patatas de pequeño calibre, patata «chip», patata de cultivo ecológico, etc. La producción total agraria castellano manchega representa un valor de 344.581 millones de pesetas representando las hortalizas un 20% ocupando el segundo lugar en el sector agrario. Respecto al tipo de producción, podemos destacar que mayoritariamente se cultiva al aire libre debido por una parte al tipo de cultivos, como son los dedicados al área de transformación y por otra a una falta de especialización.